Las baterías de los vehículos eléctricos vuelven a estar bajo sospecha. El incendio de un coche eléctrico en un garaje de Alcorcón terminó en tragedia con dos bomberos fallecidos y un tercero en estado muy grave por culpa de las llamas y varias deflagraciones. Según las primeras investigaciones, el fuego se desató tras estallar una de las baterías de un Porsche Taycan, poniendo de nuevo el foco sobre este tipo de vehículos y sus baterías. No en vano, desde diciembre de 2024 han ardido en Madrid, en este caso, en la capital, cuatro turismos 'enchufables' en tres diferentes incendios.
El incidente de Alcorcón ocurrió en un aparcamiento subterráneo de un edificio de viviendas, según informa El Español, cuando el dueño del turismo, que se lo había comprado hace poco tras sufrir un ictus, entró en la rampa del garaje de la casa y le dio a algún botón sin querer. Las fuentes policiales consultadas sostienen que el conductor pudo chocar con alguna de las columnas del garaje. El propietario, alertado, llamó a los servicios de emergencia para avisar de que su Porsche estaba ardiendo. Los bomberos se trasladaron hasta el lugar y al tratar de apagar el fuego se vieron sorprendidos por la virulencia de llamas y varios explosiones.
Precedentes que se repiten
El asunto de los incendios de coches eléctricos no es nuevo. Sus baterías ya han generado polémica y ya se ha debatido, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Madrid. Esta sucesión de incidentes no hace más que reabrir el debate de la seguridad de este tipo de vehículos, cuya movilidad depende de estas baterías de grandes dimensiones y que, generalmente, llevan componentes peligrosos o de alta inflamabilidad como el litio, mediante iones, u otros como aluminio, cobre, cobalto y el níquel, si bien estos dos últimos son cada vez menos frecuentes, pues las compañías están tratando de evitarlos tanto por su riesgo como por el impacto que su extracción tiene en el Medio Ambiente.
En este sentido, en la capital se han registrado ya, al menos, tres fuegos con cuatro 'enchufables' implicados en los últimos meses. El último conocido en la capital fue el del jueves 20 de febrero, cuando ardió un coche estacionado el parking San Cayetano, en el barrio de Salamanca. Unos días antes, el 8 de febrero, se quemaron otros dos eléctricos en otro aparcamiento de la calle Marqués de Urquijo, en la zona de Moncloa-Argüelles. Previamente, aún en 2024, el 30 de diciembre, los bomberos sofocaron las llamas de un vehículo eléctrico aparcado en un parking público de la plaza de Colón. En ninguno de los tres sucesos hubo víctimas, hasta el fatídico suceso de Alcorcón.
Un protocolo necesario
A raíz del incendio en Colón, el coordinador de Seguridad y Emergencias de la capital, Jesús Gil Martín, explicó en febrero que el Ayuntamiento iba a incluir el protocolo de actuación de los bomberos para vehículos eléctricos en la ordenanza de prevención de incendios a actualizar, según recogió Europa Press. El coordinador detalló que los técnicos sostienen que este tipo de siniestros no conlleva "ningún riesgo adicional para los ciudadanos más allá de los de cualquier otro tipo de incendio" dado que no hay emisión de gases.
Por su parte, el portavoz de Vox en la ciudad, Javier Ortega Smith, sin embargo, cargó contra el "fanatismo climático y la imposición de la Agenda 2030" que llevan al "modelo mal entendido de que los coches de combustión hay que erradicarlos y que todo tiene que ser eléctrico, aunque se fabriquen y se beneficien sobre todo en China". Previamente, en la red social "X"vantes Twitter, su partido había afirmado que lleva "tiempo denunciando" estas "bombas de relojería impuestas por las agendas globalistas".