Arnott ya tiene listas las novedades para su catálogo correspondientes al recién estrenado abril. Con la minuciosa dedicación de todos los meses de mejorar su portfolio, incorpora un producto a sus numerosas suspensiones. Se trata del RH-3710, un nuevo sensor de altura de manejo, que incluye en su fabricación "resina moldeada por inyección de larga duración y puntos de montaje robustos, que han sido probados hasta un millón de ciclos para corroborar una vida útil de extensa duración".
Los sensores de altura de manejo Arnott, fabricados para la posventa, "miden las diferentes distancias entre la carretera y el chasis del vehículo para enviar información a la Unidad de Control Electrónico (ECU) del vehículo, que envía una señal al compresor de la suspensión neumática para llenar o liberar aire para los amortiguadores neumáticos", explican desde Arnott al tiempo que recuerdan que "estos sensores de altura de manejo pueden desgastarse y son vulnerables a daños por residuos en la carretera, accidentes, agua y la intrusión de sal".
Por este motivo, *los talleres deben reemplazar un sensor de altura de manejo defectuoso para evitar mayores daños al sistema de suspensión neumática del vehículo", concluyen.